Sobre nosotros

Hay un momento que se repite casi todos los días.

El día aún no ha terminado, y la lista de lo que queda por hacer tampoco. Es entonces cuando te apetece parar.

Creemos en esa pausa. Y creemos que el snack que la acompaña tiene que saber muy bien y sentarte bien. No renunciamos a ninguna de las dos.

No te prometemos snacks perfectos, porque no existen. Pero elegir bien cuesta trabajo. Las modas duran una temporada, y lo que parece bueno para ti muchas veces no lo es. Por eso, hemos puesto esa elección en manos de quien ha estudiado para esto.

Prometemos una cosa: cada snack lo elige una nutricionista, pensando en ti. Para que a ti solo te queden la pausa y el placer.

Take it personally.

Dos manos parten por la mitad un Bizcocho Proteico con Crema de Vainilla, con la crema dorada a la vista

01Nuestra historia

Ricardo Alves, fundador de Oh!My Snacks, sentado, con traje azul, frente a unos listones de madera

Todo empezó con una pregunta: ¿por qué eliges ese snack?

Se la hacía a todo el mundo, y las respuestas eran siempre las mismas tres.

Ricardo Alves, fundador

  • «No sé qué es mejor para mí; solo he visto a alguien elegir lo mismo.»

  • «No tengo tiempo para buscar, leer etiquetas o ir al supermercado a elegir.»

  • «El snack es mi pausa, así que quiero algo que me sepa bien.»

Oh!My Snacks nació para ellas, en Oporto. Hoy, nuestras boxes llegan a casas de Portugal, España y el Reino Unido.

02Del cuestionario a tu voto

Quien decide eres tú.

Por tu parte

Antes de tu primera box

Nos dices qué valoras.

En el cuestionario, marcas lo que buscas en un snack y cuánto quieres de cada sabor. Las nutricionistas eligen tus snacks a partir de tus respuestas.

Un ejemplo, con snacks de nuestro catálogo.

En cada snack que recibes

  1. Decides qué viene en tu próxima box.

    Cada snack lleva un código QR, y votas con él en la mano. Lo que no es para ti no vuelve, y lo que te encanta puedes pedir que te llegue siempre.

  2. Decides qué sigue en el catálogo.

    Tus votos se suman a los de quienes prueban el mismo snack, y le dan una nota. Cuando uno no convence, el equipo de nutrición decide si mejora la receta y lo vuelve a probar, o si deja su sitio a otro.

La parte delantera del envase de la Barrita Proteica Caramelo Salado, con el código QR a la derecha
Cada snack lleva su propio código QR.
Barrita Proteica Caramelo Salado

Barrita Proteica
Caramelo Salado

¿Te ha gustado este snack?

Enviar mi valoración
Y así es como votas.

03Cómo nacen nuestros snacks

Por nuestra parte

Con tu voto, aprendemos y mejoramos más rápido.

En la industria

50.000

unidades antes de saber qué opinas.

Se espera a que se vendan, y cuando llega la opinión, muchas veces ya es tarde: lo que no se ha vendido se pierde. En la estantería hay poco sitio, y un snack tiene que gustar a todo el mundo.

Aquí

300

unidades, y es tu voto el que decide si hay más.

Cada cuadrado son 100 unidades.

El snack de prueba

Decides qué snacks nacen.

Un snack de prueba es un snack que todavía no existe. Enviamos 300 unidades a 300 personas distintas que, por su cuestionario, van a querer probarlo. Si les gusta, entra en el catálogo. Si no, se vuelve a trabajar, o se queda fuera.

El envase de un snack de prueba: oscuro, con una etiqueta clara que dice «snack test», el nombre del snack y el código QR
Un snack de prueba llega así, en un envase distinto de los demás.
  1. 1 La receta: nace la receta de un snack nuevo.
  2. 2 Envase de prueba: va en un envase propio, que dice que es un snack de prueba.
  3. 3 Para quien tiene sentido: va, en 300 unidades, a quien el cuestionario dice que lo querrá probar.
  4. 4.1 Les gusta: la nota media es positiva, y el snack entra en el catálogo.
  5. 4.2 No les gusta: la nota media es negativa, y el snack vuelve a la receta para mejorarlo.

201.386 votos1.004 snacks probadosDatos de octubre de 2026

04El equipo de nutrición

Matilde y Mafalda, del equipo de nutrición, sonriendo, apoyadas en una pared rosada

«Muchas veces desarrollamos un snack, o nos llega uno de un socio de desarrollo, que creemos que va a funcionar muy bien. Enviamos la prueba, y los votos nos dicen que no. Y muchas veces pasa justo lo contrario.

«La decisión siempre está en manos de quien prueba. Así que sí, cada voto cuenta.»

Matilde de Carvalho, responsable del equipo de nutrición